El presidente Leonel Fernández ha sugerido a la Dirección de Aduanas y al Ministerio de Salud Pública establecer unos mecanismos que permitan el ingreso de lotes de ropa usada con garantía de higiene, tras señalar que el interés del Gobierno no es el de afectar a la gente del comercio informal que vive y depende de ese negocio. Lo que el Presidente ha pedido es que prevalezca un equilibrio entre el interés legítimo de quienes operan esos negocios y la protección de la salud de los consumidores. Tal y como lo sugirió un editorial de El Nacional, el mandatario ha visto con ojos de piedad la situación de miles de familias que perderían sus fuentes de sustento a partir de la prohibición absoluta y total de la importación de ropa usada, dispuesta por Aduanas. Se insiste en señalar que ante tan elevada tasa de desempleo, lo prudente es que se aplique el gradualismo, cuando se trate de lesionar fuentes de trabajo o sustentación. Ningún motivo puede ser valedero para mandar a la calle a miles de personas que trabajan en el negocio vinculadas con la importación y venta de ropa usada. La fórmula planteada por el Presidente de que se regularice esa actividad es la que deberían aplicar el Ministerio de Salud y la Dirección de Aduanas.

