Las transformaciones que ha enarbolado el presidente Leonel Fernández en sus ocho años no se pueden negar, así como tampoco la estabilidad macroeconómica. Están a la vista. Lo que sí sería interesante debatir es el precio que se ha pagado para alcanzar esos logros. Ya el jefe de la Comisión Económica del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Arturo Martínez Moya, lanzó el primer dardo al señalar que ha sido a costa de un incremento de 89 mil millones a 267 mil de la deuda del Banco Central. Pero también ha señalado que durante la gestión de Fernández la deuda pública se ha incrementado en más de 25 mil millones de dólares, la pobreza equivale al 40.8 por ciento de la población y la extrema a un 10.4. No es todo lo que se le atribuye. Como no se trata de las estadísticas que maneja el ministro de Economía, Temístocles Montás, el debate, al menos sobre esos aspectos, pinta de lo más interesante. Algunos analistas han sido todavía más pugnaces al calificar al mandatario saliente como el campeón del despilfarro de los recursos públicos.

