El diputado Hugo Tolentino Dipp ha hecho un señalamiento que tendrá que tomarse muy en cuenta en el debate sobre la polémica reforma tributaria sometida al Congreso. Se trata de que conforme al artículo 112 de la Cosntitución para la aprobación o modificación del proyecto se necesita el voto favorable de dos terceras partes de los presentes en ambas cámaras. O sea, que no es cuestión de mayoría simple. El señalamiento del legislador no plantea mayores inconvenientes para la aprobación, al vapor si es necesario, del proyecto de ley. No importa la oposición de amplios sectores ni su consideración en el sentido de que espera que la dignidad ciudadana sea capaz de decir no al hombre del maletín. Se recuerda el Presupuesto. Lo más probable, sin embargo, es que se cuente con algún subterfugio, o alguna baza bajo la manga, en caso de que no se cuente con esas dos terceras partes. Con todo y que la ley, como se ha visto, ha servido de muy poco, la advertencia no deja de ser saludable. Y cabe esperar que la Constitución sea tomada en cuenta por lo menos para la aprobación de la reforma.

