Una de las medidas más atinadas ha sido la dispuesta por el director de Aduanas, Rafael Camilo, de liberar de trámites burocráticos la ayuda humanitaria con destino a Haití. Obstaculizar el flujo sería atentar contra los sentimientos solidarios que ha manifestado el pueblo frente a la desgracia que abate a los haitianos. Grandes cargamentos de comida, medicamentos y agua potable reunidos por grupos religiosos, estudiantes, empresarios y políticos han sido despachados a Haití desde el primer momento. La nación no sólo ha quedado a la intemperie a causa de las devastaciones sino con todo tipo de necesidades. Al liberar de trámites todo lo que sea solidaridad con Haití el director de Aduanas facilita la ayuda y coopera con el proceso de recuperación de la nación. Se trata de un momento triste y doloroso, que demanda la más decidida y abierta cooperación. Por las condiciones en que quedó, muchas de las donaciones y aportes para Haití entran a través de la frontera con República Dominicana. Es una realidad ponderada por el director de Aduanas.

