Necesario
Todas las iniciativas que contribuyan calmar asperezas y mejorar las relaciones diplomáticas y comerciales entre República Dominicana y Haití son saludables. Y de ahí que que merezca el más sincero y cálido respaldo a la decisión de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) de impulsar un acuerdo bilateral entre las dos naciones. Los acuerdos particulares son importantes para el intercambio, pero lo esencial son los compromisos entre los dos Estado. A falta de un tratado de libre comercio, el acuerdo de participación económica puede convertirse en un excelente puente para facilitar al menos el comercio. Pero además puede servir de plataforma para que los dos países aprovechen al máximo mercados como el europeo. Es bien sabido que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos internacionales auspician proyectos que comprometa a ambas naciones en el desarrollo de iniciativa comunes. La JAD ha dado un gran paso al involucrarse en estrategias quetambién ayudan a bajar las crecientes tensiones.
