Por poblar tierra insular, no es mucha la atención que el común de los dominicanos presta a lo que ocurre allende los mares, con excepción de aquellas naciones donde reside algún familiar, razón por la cual es poco lo que aquí se sabe o se discute en torno a la crisis financiera que abate a la Unión Europea, particularmente a la mentada zona euro, donde Grecia está al borde del cataclismo económico, España se desangra en el desempleo, los bonos soberanos de Portugal e Irlanda valen menos que papeletas de Lilís e Italia está en la mira del Fondo Monetario y del Banco Europeo. Tanto se ha deteriorado la economía entre los 16 países de la referida zona, que la Cumbre del G-20, que concluyó en Cannes, Francia, no pudo tratar a profundidad ningún otro tema que no fueran los relacionados con el rescate de Grecia y la forma de evitar que Europa ingrese de nuevo en cruenta recesión. Solo Francia y Alemania sobreviven a la hecatombe, pero con pocas posibilidades de tender la mano a las economías que se ahogan, por lo que se dice que se acerca el tiempo del réquiescat in pace. Quienes pernoctan en este pedazo de isla deberían seguir muy de cerca la crisis europea.
