Fantasmas
El secretario de las Fuerzas Armadas, teniente general Pedro Rafael Peña Antonio, ha viajado a Brasil para recibir los documentos de propiedad de dos aviones Tucano de una flotilla de ocho que el Gobierno dominicano adquirió por un valor de ocho millones de dólares. Montado en uno de esos aparatos, Peña Antonio dijo que estamos adquiriendo la seguridad de los cielos dominicanos y de las familias, lo que luce como una proclama exagerada, en razón de que los mentados Tucano no garantizan en sí mismos un freno al ingreso y salida de toneladas de drogas del tereritorio nacional, usado desde hace tiempo por los cárteles del narco como gran almacén y puerto de trasbordo. La inversión de casi 300 millones de pesos en esos aviones no resolverá el drama del tráfico de drogas, como no lo ha resuelto en México, cuya fuerza aérea tiene aviones de combate como para nublar los cielos dominicanos. Una nación pobre, con crónico déficit presupuestario, no debió comprar esos aviones de combate para perseguir fantasmas.
