El presidente Leonel Fernández ha cerrado fila con los gobernantes y sectores que atribuyen a los mercados las crisis económicas que en Europa ya se han cobrado la cabeza de dos mandatarios. Pero todavía fueran los mercados ¿cuál es la razón entonces por las que gobiernos como el suyo no se distancian más de esos sectores? Los grupos financieros no son entidades filantrópicas, que se pasean por el mundo con la filosofía de la finada Madre Teresa. Con relación a las crisis hay que hacer sus salvedades para evitar dejarse llevar por la pasión. Grecia fue resultado de un fraude, con la complicidad de la banca y las agencias calificadoras de riesgo que se prestaron a maquillar sus estadísticas para que ingresara a la Unión Europea. El dimitente primer ministro italiano Silvio Berlusconi siempre negó la crisis e incumplía con las reformas a que se comprometía. Irlanda, Portugal y España se han desplomado por sus colosales déficits fiscales. Los mercados tendrán su cuota de responsabilidad, pero los gobiernos no son ajenos a la catástrofe.
