Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

La solidaridad con niños de origen haitiano a los que ayudó a conseguir actas de nacimiento le valió a la dominicana Francia Simón el Premio Internacional de la Paz 2010 para los niños. Gracias a su conmovedor gesto, la jovencita, que reside en un batey, recibió en La Haya de la fundación holandesa Kids Right una recompensa de 131 mil dólares, un trofeo y otros galardones. La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, definió a Francia como la bandera para miles de niños en el mundo. Se le reconoció por su ayuda a 136 niños de ascendencia haitiana a obtener un certificado de nacimiento para poder estudiar en República Dominicana. Al motivar su solidaridad, Francia refirió que su propia situación la llevó a ayudar a otros niños con los trámites para dotarse de documentos  legales en el país.  La labor es digna de reconocimiento, aunque como Francia hay muchas entidades que ayudan a los indocumentados en diferentes países. Conmueve, sin embargo, que los 131 mil dólares del premio piense dedicarlo para asistir a niños de los bateyes.

El Nacional

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