El dirigente reformista Johnny Jones ha vuelto a la ofensiva en torno a sus aspiraciones para dirigir la Liga Municipal Dominicana (LMD). Entre los candidatos para dirigir la conflictiva entidad es de los pocos, si no el único, que tiene el mérito de exponer un programa de trabajo. Ese compromiso y la experiencia profesional son de los elementos que debe valorar la Asamblea de Municipios cuando se reúna el 26 de este mes para escoger al secretario general de la LMD. Pese a los cuestionamientos derivados de su deterioro institucional, la Liga puede constituir un valioso soporte técnico y administrativo para los Ayuntamientos. Esa es la misión que en realidad quiere rescatar el histórico dirigente reformista con la reactivación y fortalecimiento de la escuela de formación municipal, el plan de asesoría y planificación para la formación de alcaldes y regidores y otros programas. El deseo de servir con transparencia debe ser valorado por quienes tienen en sus manos la decisión en torno a la LMD. Es una buena opción, hasta prueba en contrario.

