El alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, habló sin sordina sobre los planes en torno al parque donde funciona el Conservatorio Nacional de Música. E incluso con una grata nota musical al decir que en lugar de parqueos, lo que se tiene proyectado es remozarlo con la construcción de un área infantil, un gimnasio, jardines y un sistema de iluminación que resalte la belleza y garantice la seguridad del lugar.
La respuesta despeja cualquier confusión, aunque el ministro de Cultura aclarara que la alborada de los músicos sinfónicos no fuera en protesta contra la supuesta conversión de la zona verde en parqueos para vehículos.
De todas formas, el proyecto anunciado por Salcedo para aprovechar el espacio es lo que prevalece. En lugar de un atentado ecológico o medioambiental, de lo que más bien se ha ocupado es de recuperar y fomentar los parques de recreo. Así los músicos gozarán de más espacio y libertad para sus ensayos al aire libre. La idea sobre el Conservatorio Nacional de Música es una nota tan grata como una alborada.
