La deuda
Todo indica que en el Gobierno cobra fuerza una corriente preocupada por el impacto de la deuda pública en la economía. Desde los ministros de Economía, Temístocles Montás, y Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, hasta el director de Presupuesto, Luis Reyes, han planteado la necesidad de reducir el endeudamiento.
El gran problema está, por lo visto, en el costo político de la decisión. En sintonía con la reducción del endeudamiento, que en 2014 consumirá 189 mil millones de pesos del Presupuesto en amortización e intereses, Reyes plantea priorizar y transparentar el gasto para invertir en el desarollo del aparato productivo. Bajo esa premisa el Gobierno tendría más autoridad moral para plantear la revisión de la presión fiscal, toda vez que los recursos no se destinarán a fomentar el clientelismo a través de entelequias y otras modalidades, sino para impulsar el bienestar. Si algo cabe esperar, es que la corriente de la que forma parte el director de Presupuesto cobre fuerza en el sector público porque urge frenar la deuda y sanear el gasto.

