La homilía del obispo de la diócesis de Higüey con motivo del Día de la Altagracia fue una nada sutil filípica contra el Gobierno. En presencia del presidente Leonel Fernández el obispo Nicanor Peña clamó gobernar con equidad y justicia, al tiempo de censurar el clientelismo político, la corrupción y el narcotráfico. Por más vueltas que se le quiera buscar, el mensaje no se presta a interpretaciones, toda vez que fue demasiado directo. El religioso consideró altamente preocupante el auge de la delincuencia, el narcotráfico y el crimen organizado que afectan al país. Se trata de males que, en realidad, se tienen que enfrentar con decisión, coraje y justicia. La corrupción y el clientelismo político que el obispo de Higüey enrostró al Gobierno son prácticas que a pesar de su impacto en la conciencia social no acaban de ser erradicados. También censuró que se atribuya a factores externos los problemas que sufre el pueblo dominicano. En ese sentido señaló que todos tenemos una cuota de responsabilidad sobre los males que aquejan a la nación.

