Contratos Por las explicaciones ofrecidas por el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, y otros sectores la extensión del contrato con la Compañía Eléctrica de San Pedro de Macorís, antigua Cogentrix, es una de las decisiones más apropiadas para el Estado reducir las pérdidas y mejorar el suministro de energía. Siempre habrá mejores opciones, pero tanto en este como en otros casos las circunstancias son determinantes.
El Estado, que entre 2009 y 2012 registró pérdidas por 332 millones de dólares a través del contrato con la generadora, ha encontrado en la extensión del convenio, que vence en 2021, una fórmula para revertir un escenario insostenible.
Se ha cuestionado la garantía soberana y las exenciones fiscales que se concederían, pero se ha obviado la reducción del kilo de 38 centavos de dólar a 13, por la conversión de la planta, con capacidad para unos 300 megavatios, de fuel oil a gas natural. Si la renegociación del leonino contrato es una salida para reducir las astronómicas pérdidas y mejorar el servicio el Gobierno trilla un buen sendero.

