Conflicto
El conflicto sobre la instalación de máquinas de rayos X en los puertos ha vuelto sobre el tapete. Pero en esta ocasión con renovados matices. Por ejemplo, la presidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD), Ligia Bonetti, salió al frente de sectores que no identificó que relacionarían con intereses malsanos la oposición de los empresarios al sistema de supervisión. “Algunos se empeñan en dañar la imagen del sector empresarial y se atreven a considerar que nos oponemos a los rayos X, porque de instalarse se evitarían actividades ilícitas”, dijo Bonetti, para agregar que las alusiones son totalmente falsas. Aclaró que los empresarios se oponen a las máquinas, porque aparte de no ser necesarias la instalación se “visualiza como inconstitucional y se torna inadmisible, sobre todo en momentos en que el Senado de la República escucha a diversos sectores sobre el modo de hacer más competitiva la economía dominicana y de garantizar la seguridad jurídica de las inversiones”. La aclaración evidencia el giro que ha tomado el debate sobre los polémicos rayos X. Y es probable que no sea todo.

