Experiencia
El incendio que ha consumido vastas extensiones de bosques en Valle Nuevo, Constanza, ha reconfirmado que el país no está equipado ni preparado para lidiar con fenómenos de grandes dimensiones. En otro fuego en 2005, que provocó cuantiosos daños en la Cordillera Central, en las proximidades de Villa Altagracia, hubo que pedir auxilio a países como Venezuela y Estados Unidos para sofocarlo. La carencia de recursos para combatir el siniestro que comenzó el día 18, que se dice fue provocado por un rayo, no ha dejado más opciones a las autoridades que la de apelar de nuevo a la cooperación internacional.
La dimensión plantea la necesidad no solo de que se cuente con equipos apropiados para enfrentar las eventualidades, sobre todo en zonas propensas, sino con el personal calificado.
Son incalculables los daños dejados por un fenómeno que ha arrasado con miles de matas de pino en ese parque nacional. Las autoridades han hecho lo que han podido, que sin equipos ni el personal apropiado para esos fines en realidad es muy poco.

