Ejemplo
El papa Francisco ha vuelto a ofrecer otro encomiable ejemplo de tolerancia al saludar a los representantes de confesiones ortodoxas, judías y protestantes en su visita del domingo a Albania, durante la cual denunció el uso de la religión como pretexto para justificar la violencia. Su Santidad ha sido coherente y consecuente en sus prédicas sobre las minorías y se ha descalificado para juzgar a hombres y mujeres por sus preferencias sexuales.
Además de tender la mano a representantes de confesiones no católicas, Francisco arremetió contra la hipocresía y la manipulación a nombre de la religión. Como si se tratara de un mensaje. “Que nadie piense”, advirtió, “que puede escudarse en Dios cuando proyecta y realiza actos de violencia y abuso”.
Y como para no dar márgenes a interpretaciones interesadas agregó: “Que nadie tome la religión como pretexto para acciones contrarias a la dignidad del hombre y sus derechos fundamentales”. Son acciones y declaraciones que lo consagran como un verdadero líder espiritual. Un referente para la humanidad.

