Por ver
El ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, anunció que el Gobierno revisará el subsidio a los transportistas de cargas y pasajeros cuyas unidades utilicen gasoil, debido a las rebajas de los precios del carburante. La medida es la respuesta a la renuencia y desafío de las empresas del transporte de no adecuar la tarifa a los usuarios de las significativas reducciones en los precios de los combustibles. Aunque sería lo justo, la decisión anunciada por Castillo Saviñón está por ver. Más razones hay cuando la subvención, que se inició con tres millones de galones cuando el carburante costaba 185 pesos, ahora ronda los cuatro millones, para un incremento de un 30%.
El sacrificio para el Gobierno es de unos 3,200 millones de pesos. Y lo cierto es que la reducción de los precios de los combustibles no se ha reflejado en los servicios al consumidor. Pero con todo y el apoyo que recibiría de los usuarios y la opinión pública, se duda que la amenaza se concretice, pues el Gobierno se ha caracterizado por rehuir conflictos, como se ha visto con los choferes.

