Perspectiva
Las perspectivas para este 2015 que comienza no pueden ser más auspiciosas. La estabilidad macroeconómica, el crecimiento de un 7% que reconocen organismos internacionales y otros indicadores con que cerró 2014 son factores que fundamentan las expectativas sobre una mejoría en las condiciones de vida de la población a partir del año entrante.
Vale citar, por ejemplo, que el déficit fiscal se mantuvo alrededor de lo programado (2.8% del PIB); el de cuenta corriente, que según el Banco Central, Héctor Valdez, giró en torno al 3.1%, casi un 50 por debajo de 2013, y la depreciación de la moneda apenas alcanzó un 3.4, quedando por debajo del 5.2 que se había proyectado.
Si se agrega que las reservas internacionales representan tres veces el volumen de las importaciones, así como la caída de los precios del petróleo son más poderosas las razones para el optimismo. La disciplina que se tiene que reconocer al presidente Danilo Medina y la armonía y habilidad que ha observado el equipo económico descartan cualquier tipo de sobresalto.

