Los disturbios que se han propagado en Haití estaban más que previstos tras la revisión de los resultados de las elecciones del 28 de noviembre. No es verdad que los seguidores del candidato oficialista Jude Celestin se iban a quedar de brazos cruzados ante su exclusión del balotaje para escoger el próximo presidente de la nación. Si algo había demorado el estallido que ha dejado por lo menos un muerto y varios detenidos era la oficialización del informe de los técnicos de la Organización de Estados Americanos (OEA). Las irregularidades de que estuvieron plagadas las elecciones habían sido anticipadas incluso por el Consejo Electoral Provisional. Los primeros resultados indicaban que el cantante Michel Martelly había ocupado la segunda posición, detrás de la exprimera dama Mirlande Manigat, pero a través de un recuento de votos pasó al tercer lugar. Tras la revisión de la OEA ha vuelto a obtener el derecho de competir en la segunda vuelta con la señora Manigat. Con tantos problemas, Haití sufre ahora los efectos de una crisis política.

