Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Legado

 

Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, quien acaba de ser reemplazado como arzobispo de Santiago, tiene razones más que suficientes para estar satisfecho de su legado. Tanto en la diócesis de Higüey como en Santiago se destacó por sus encomiables servicios sociales y religiosos, que lo hacen gozar de respeto y consideración dentro y fuera de la Iglesia católica. Al acabar de cumplir los 75 años su destitución no dejó de causar cierta sorpresa. En su lugar fue designado Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez, quien pertenece a una familia de Licey que tiene otros miembros en la vida religiosa. Con De la Rosa y Carpio fueron reemplazados los obispos Antonio de Jesús Camilo, de La Vega, y Felipe Núñez, de Barahona. Aunque los tres han llegado a la edad límite para el retiro, son personas que se han caracterizado por su dinamismo y su vocación de servicio. El reto de sus sustitutos es continuar con su obra social y religiosa. Los movimientos, sin embargo, encartan dentro de los cambios para dinamizar la Iglesia católica impulsados por el papa Francisco.

 

El Nacional

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