Mediación
El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán, se ha enrumbado por los senderos de la sensatez al abordar los conflictos con Haití. Esa moderación de sectores de poder es lo que se necesita para bajar y no incrementar las preocupantes tensiones. Germán señaló que los problemas con Haití son lamentables y preocupantes, pero se decantó por la mediación para zanjar las diferencias.
Se ocupó de aclarar que no es que la salud de la patria esté en peligro por incidentes como la irrupción de una turba en el consulado dominicano en Puerto Príncipe, donde fue arriada e incendiada la enseña tricolor.
Pero los conflictos que se han registrado a ambos lados de la isla mandan una negociación, como cualquier controversia, para superarlos. Tonos como el de Germán son los que deben prevalecer en lugar de las provocaciones revestidas de patriotismo a la hora de abordar cualquier conflicto en las relaciones con Haití. Hiere la ocupación del consulado, pero las autoridades haitianas han condenado la acción e incluso se han excusado ante el país.

