Bandera
Desde antes de concluir el Plan de Regularización, el embajador en Washington, José Tomás Pérez, había anunciado que contactaría a diplomáticos y personalidades para explicarles el alcance del proceso. Como demuestra la borrasca que se ha levantado sin que se hayan iniciado las repatriaciones de indocumentados, la iniciativa era previsora y oportuna.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha convocado a un boicot contra el turismo a República Dominicana por las repatriaciones de haitianos ilegales. La gestión que se ha propuesto Pérez tiene que convertirse en la bandera de la diplomacia para aplacar una tormenta que causará sus efectos en el país.
Con respuestas aisladas el Gobierno no conseguirá más que exarcebar confrontaciones innecesarias. El momento no es para posturas soberbias sobre la base de una soberanía que nadie cuestiona, sino para enarbolar la bandera diplomática, como ha contemplado el embajador en Washington, con acciones que se enmarcan dentro de la línea trazada por el actual ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Navarro.

