Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Dramático

No se explica cómo un atleta que vive en condiciones tan precarias pudo concentrarse y sacar fuerzas para ganar una medalla de bronce en los Panamericanos que se acaban de celebrar en Toronto. Es el caso del azuano Josué Encarnación, quien después que se divulgó su espantoso drama fue rápidamente trasladado al Palacio Nacional, donde le “prometieron cosas buenas”, por el senador Rafael Calderón y el alcalde Rafael Hidalgo.

Ninguno de los dos conocía la suerte del deportista, pero ahora, en un gesto más oportunista que sincero, han tratado de capitalizar su penoso drama. El Gobierno no se hizo esperar en acudir en auxilio del atleta, a quien se prometió una vivienda en el proyecto habitacional Las Yayitas, Azua.

El caso de Encarnación es común a la mayoría de los deportistas que representan al país en torneos internacionales. Las condiciones de vida de los familiares de casi todos bordea la pobreza extrema. Gracias al reportaje sobre las condiciones infrahumanas en que vive Encarnación distintos sectores se han sentido conmovidos.

El Nacional

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