Los precandidatos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) han logrado ponerse de acuerdo para superar el impasse en torno a la conformación de la comisión que dirigirá la convención del seis de marzo próximo. Como práctica inédita en una organización que paradójicamente se había caracterizado por su democracia interna es lógico que el consenso cueste grandes esfuerzos al perredeísmo. Pero las dolorosas lesiones dejadas por sus rebatiñas y permanentes conflictos internos no le dejan otra opción que la de afinar posiciones. Los doctores Enmanuel Esquea Guerrero, Hugo Tolentino Dipp y Milagros Ortiz Bosch anunciaron que Miguel Vargas Maldonado, Hipólito Mejía y Luis Abinader aceptaron los lineamientos sobre la convención para escoger el candidato presidencial. Si bien está por ver que no surjan nuevos obstáculos, se trata de un gran paso para un partido que está obligado a unificarse para competir en posibilidades de éxito en el debate electoral. El perredeísmo ha pensado siempre que su problema es adentro y no fuera.

