Si es como advierte la pastoral con motivo del Día de Nuestra Señora de la Altagracia, la evangelización en República Dominicana es todavía un desafío para la Iglesia Católica. En la carta, criticada por la falta de especificidad, la Conferencia del Episcopado Dominicano señala que empresarios, funcionarios gubernamentales, fuerzas del orden público y del Poder Judicial, sectores urbanos, rurales, familias, jóvenes e inmigrantes necesitan ser evangelizados. Se trata, en definitiva, de toda la sociedad. Ha extrañado que la pastoral, aunque condena la corrupción, el narcotráfico y la evasión fiscal en términos conceptuales, no alude a los escándalos que han conmovido a la opinión pública. Hay quienes piensan que se trata de una de las cartas más aéreas de los últimos tiempos y, por supuesto, las especulaciones abundan al por mayor y detalle. Se comenta que lo de la evangelización fue un recurso impuesto por el sector hegemónico para evitar una censura al Gobierno. Porque es que también en la Iglesia priman intereses y conflictos no siempre divinos

