Justicia
La Justicia, sacudida por el escándalo de corrupción por el que han sido suspendidos cinco jueces, acaba de recibir uno de los juicios más demoledores con la afirmación del presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Rafael Blanco Canto, en el sentido de que el sistema, a pesar de todas las reformas, ha involucionado. Para un cuerpo vital para la seguridad jurídica la apreciación del Conep representa una suerte de tiro de gracia.
Para los empresarios, dijo Blanco Canto, la situación de la justicia, además de involucionar, se ha convertido en un gran dolor de cabeza, “dado que en muchos casos, en vez de impartirse justicia y garantizarse el cumplimiento de la ley, se cometen acciones reñidas con el propio ordenamiento jurídico, pero sobre todo con la ética”.
Si ese es el criterio del sector empresarial ¿cómo se puede confiar en un sistema judicial con esas características? Como colofón Blanco Canto sostiene que el clientelismo y el populismo han dado cabida al tráfico de influencia, otra amenaza para la estabilidad del sistema.

