La muerte
La última obra de Umberto Eco, quien falleció el viernes a los 84 años de edad, es una novela imprescindible: “Número cero”, una mirada sobre la crisis del periodismo. Pero antes el autor italiano había estampado sus huellas en la literatura con obras tan aclamadas como “El nombre de la rosa” y “El péndulo de Foucault”. Como filósofo y semiólogo, Eco, quien había nacido en Alejandría el 5 de enero de 1932, era una figura reverenciada. Era un experto en comunicación y sus libros son material de discusión en muchos centros académicos.
Con su muerte no solo Italia está de luto, sino el universo académico e intelectual. Eco fue un crítico, que entregó su vida al conocimiento y la producción cultural.
Tras abordar los efectos de la televisión y la prensa escrita, Eco, inquieto hasta la saciedad, había fijado su mirada en el fenómeno que han marcado en materia de comunicación las redes sociales. Al difundir su deceso, el diario italiano “Il Corriere della Sera” resumió su trayectoria con el titular: “Muere Umberto Eco, el hombre que lo sabía todo”.

