Autoridad
El presidente de la Junta Electoral de Santiago, Haime Thomás Frías Carela, demostró responsabilidad cuando dispuso la revisión de actas en las que se habían detectado irregularidades. Lo hizo sin que nadie se lo pidiera, solo en atención a la transparencia.
Pero ahora Frías Carela hace gala de autoridad al denunciar que hubo delegados de partidos que “se vendieron” para favorecer a otros candidatos. Además señaló que miembros de juntas electorales de municipios fueron presionados por “caciques” locales de los partidos para que obraran a su favor.
El desorden y el mercantilismo lo llevan a afirmar que los partidos políticos, con su nefanda conducta, prostituyeron el proceso de votación. Las revelaciones de Frías Carela son para que se abra una investigación y se actúe contra los partidos y candidatos que no cumplieron con sus obligaciones.
Es el ejemplo que algún día deberá darse para rescatar la vergüenza y erradicar prácticas tan perversas. Frías Carela goza de crédito y autoridad moral para hablar en la forma en que lo ha hecho. Es responsable.

