No se ha hecho esperar la reacción contra la ley de silencio que trazó el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a su membresía para ventilar sus inocultables conflictos internos. El diputado Elso Segura Martínez, quien hasta cierto punto destapó el malestar que corroe al peledeísmo con su denuncia sobre sobornos para aprobar varios préstamos, entre los que figuran los 93.7 millones de dólares para los aviones Tucano, se amordazó en señal de protesta. La tormenta que azota al peledeísmo no es atizada precisamente por diferencias ideológicas, sino por denuncias de corrupción que van desde el enriquecimiento ilícito hasta prácticas tan funestas como el clientelismo político. En medio de la sesión de la Cámara de Diputados, Segura Martínez se vendó la boca en protesta contra la decisión del Comité Político de su partido de prohibir que diferencias y escándalos sean ventilados a través de la prensa. La reacción del legislador no sólo evidencia el malestar interno, sino que deja muy mal parados a quienes sostienen que cuanto ocurre en el peledeísmo son sólo suposiciones, especulaciones o inventos de la prensa. Es que no se puede tapar el sol con un dedo.
