El Premio Nacional de Literatura, auspiciado por la Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura, y uno de los más importantes estímulos para las letras, ha sido otorgado a una escritora que ha incursionado con éxito en la narrativa, el cuento, la poesía y la crítica de arte. Las obras de Jeannette Miller son el mejor testimonio del dominio y belleza de su prosa. Pero en ella no sólo se han reconocido cuentos como La vida es otra cosa, la novela A mi no me gustan los boleros, el libro de poesía Fórmulas para combatir el miedo o sus críticas de arte, sino su dedicación a la producción cultural, combinada con la docencia universitaria y en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Jeannette, nacida en Santo Domingo, pertenece a la generación del 60, conformada por escritores que abrazaron los ideales de libertad y justicia social en las posterimerías de la dictadura de Trujillo. El contexto histórico y social ambienta algunas de las obras de una prestante figura de las letras en República Dominicana. Los premios son estímulos, pero todavía más cuando lo reciben respetados literatos. Es el caso.

