Un paso
El procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ha hecho lo que se tenía que hacer con la investigación que ha iniciado para establecer responsabilidades sobre el soborno de 92 millones de dólares que habría pagado la firma Odebrecht desde el 2001 hasta el 2014 para la adjudicación de obras públicas.
Pero con el escepticismo que prima en muchos sectores, Rodríguez tendrá que dar pasos concretos para que no se piense que la iniciativa es una tomadura de pelo para engatusar incautos. Odebrecht no citó los intermediarios ni los funcionarios que habrían intervenido en la operación, lo que tampoco significa que no se puedan rastrear a través de una investigación exhaustiva.
En lo que llegan los datos que solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos, Rodríguez ha pedido a las instituciones relacionadas con Odebrecht las informaciones de que dispongan sobre los contratos. El comienzo es auspicioso. Todo está en que se trate de una investigación acabada con el propósito de esclarecer la verdad sobre los supuestos sobornos.

