Bandera
No es una ley de partidos cualquiera, ni un traje a la medida. Lo que ha solicitado el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Julio César Castaños Guzmán, es la aprobación de una ley con garras y control a los partidos “porque ya está bueno de desorden”.
Más explosiva no podía ser la advertencia frente a las intenciones que la oposición atribuye al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) de aprobar, con su mayoría mecánica, una ley no consensuada. Si en algo insistió el titular de la JCE es en que los proyectos de partidos y de régimen electoral tienen que ser resultado del diálogo, no solo entre los partidos políticos, sino con la participación de fuerzas sociales.
Que la JCE enarbole la bandera del diálogo y el consenso coloca al PLD en una disyuntiva, sobre todo después que su secretario general y presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, se destapó con que el Congreso no era mojiganga.
Con un panorama tan imbricado por los conflictos sociales, el debate sobre la ley de partidos políticos le agrega más combustible.

