Suspenso.-
La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, ha vuelto a sorprender con otro paso en contra del Gobierno de Nicolás Maduro. La reiteración de decisiones contestarias descarta, como pudo sospecharse, que se trate de una estrategia para confundir sobre el control absoluto que se atribuye al régimen de Maduro.
La funcionaria censuró en su momento la intervención por el Tribunal Supremo de Justicia del Parlamento, así como la supresión de la inmunidad a varios legisladores opositores.
Ahora, en otro gesto que no puede pasar inadvertido, ha pedido anular la Constituyente convocada para el 31 de julio por el Gobierno. Que no prospere, como puede anticiparse, no le resta trascendencia a un recurso que para muchos observadores se trata de una evidente fisura en el poder.
Ortega Díaz basó su petición en que la convocatoria no cumple con los “extremos legales”, por lo que entiende se debe declarar la nulidad del Consejo Nacional Electoral. Y en un lance directo al Gobierno aclaró que su acción era en defensa de la soberanía y la Constitución.

