Antes que polemizar, hizo lo correcto el procurador general de la República al ordenar una investigación sobre las irregularidades que se atribuyen a los fiscales de San Cristóbal. Sólo cabe esperar que la comisión designada por el doctor Radhamés Jiménez Peña realice una investigación objetiva en torno al informe del departamento de inspectoría de la Suprema Corte de Justicia que relaciona a representantes del Ministerio Público con la corrupción, la delincuencia y el narcotráfico. Jiménez Peña ha prometido actuar sin contemplaciones, como se espera, de confirmarse las graves faltas que se atribuyen a los fiscales de San Cristóbal. El informe rendido por el inspector Mártires Familia ha causado un amplio revuelo en diferentes sectores sociales. Como el procurador de la Corte de Apelación de San Cristóbal, Jesús Fernández Vélez, ha negado las imputaciones la comisión designada por Jiménez Peña tiene la responsabilidad de sacar a relucir toda la verdad. Y, dada la gravedad del caso, debe hacerlo en el menor tiempo.

