Picadillo
Todavía figuras como el alcalde de Los Alcarrizos no están satisfechas con la costosa mutilación del territorio para fomentar el pernicioso clientelismo político.
Las 31 provincias y el Distrito Nacional en adición a una caterva de municipios y distritos municipales es una barbaridad en una nación de 48 mil kilómetros cuadrados y pocos más de 10 millones de habitantes. Solo hay que hacer la comparación con países como Estados Unidos, con más de 330 millones de habitantes y más de 9 millones de kilómetros cuadrados apenas cuenta con 50 estados.
Pero el alcalde de Los Alcarrizos estima que el territorio dominicano se puede mutilar más todavía con la creación de otra provincia integrada por el municipio que representa, Pedro Brand y Santo Domingo Oeste.
Cuando lo sensato es reducir el número de las demarcaciones para mejorar los servicios y ahorrar recursos, los representantes del poder político no hacen más que exponer las ambiciones que evidencian los privilegios con que desempeñan sus responsabilidades. Una vergüenza.

