Gladiador
Ramón Pina Acevedo, quien falleció ayer a los 96 años, fue un veterano de mil batallas. Un gladiador que conquistó un espacio social y político por su talento profesional y capacidad de trabajo. Como abogado se convirtió en un referente de la profesión, que la compartió no solo con su ejercicio en los tribunales, sino con la docencia universitaria. Pina Acevedo era de los últimos reductos de una pléyade de juristas que han prestigiado la abogacía. Hombre de vasta cultura, que se formó en París, Francia, y cuya especialidad era el Derecho Penal.
En el tren administrativo ocupó la Procuraduría General de la República y también fue diputado. Pina Acevedo militó en el Partido Reformista, pero sin caer en el sectarismo.
Mantuvo siempre buenas relaciones con todos los líderes políticos y nunca negó un consejo a nadie que lo necesitara. Su muerte es una pérdida para el país.

