Hoy se celebra el Día de la No Violencia Contra la Mujer, efemérides de gran trascendencia para la República porque fue instituida por Naciones Unidas (ONU) en recordación del asesinato de las hermanas Mirabal, por esbirros de la tiranía de Trujillo y porque la sociedad dominicana se ha vuelto vulnerable ante el auge de la violencia de género.
Se admite que la población ha adquirido una mayor conciencia en torno a la necesidad de prevenir y repudiar toda forma de violencia contra la mujer, pero el flagelo aún constituye un mal mayor, con reportes cada año de centenares de mujeres asesinadas y una escala de agresiones físicas y verbales que alcanza casi nivel de epidemia.
Para poder conjurar en forma definitiva ese mal se requiere modificar el Código Penal para elevar las penas por feminicidio y considerar violencia grave los golpes y heridas infringidos que perduren por más de diez días, a los fines de que ningún hombre se atreva a ponerle siquiera un dedo encima a una mujer con pretensiones de violencia. En lo que va de año se reportan 168 asesinatos de mujeres.

