La estabilidad de la macroeconomía es el aspecto más luminoso de la revisión que acaba de hacer el Fondo Monetario Internacional (FMI) al acuerdo con el Gobierno. Y la verdad es que por los bajos índices de inflación, esa estabilidad es una realidad a la vista, que las autoridades pueden exhibir con orgullo. El gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, debe sentirse satisfecho de un reconocimiento que por demás implica también el desafío de que los intereses nacionales deben primar siempre sobre los particulares. En medio de adversidades externas, como la crisis financiera que estremeció a la economía mundial y el repunte de los precios del petróleo, esa estabilidad que reconoce el FMI no ha sido una tarea simple. Si bien la capacidad y experiencia han sido claves también hay que resaltar la dedicación y sacrificio. En países como República Dominicana la macroeconomía es clave para la inversión tanto nacional como extranjera, porque es lo que genera confianza. Lo demás puede discutirse.

