Criticable
La estructura clientelar con que cuenta el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no es ni puede asumirse como una licencia para saltarse las propias reglas del sistema político. Su demora para rendir cuenta de los gastos en que incurrió en 2017 es por su sola condición de administrador de los recursos públicos más grave que la misma falta cometida por otros partidos.
Tiene razón el diputado del oficialismo José Laluz al calificar de inaceptable que el PLD no haya cumplido con la rendición de cuentas, como manda la ley, de sus gastos financieros.
Que su presidente Leonel Fernández y el secretario general Reinaldo Pared Pérez estén en campaña proselitista y el tesorero Víctor Díaz Rúa imputado por el caso Odebrecht no son motivos para que el PLD no haya rendido su informe sobre los recursos que le otorgó la Junta Central Electoral (JCE) para financiar sus actividades.

