Eficiencia
En los planes del Gobierno no ha estado la introducción de una reforma tributaria para aumentar las recaudaciones. Con el volumen de gasto y los escándalos de corrupción sería como alborotar las avispas.
Tampoco la discusión del dilatado pacto fiscal que consigna la constitucional Estrategia Nacional de Desarrollo. Con el incremento en las recaudaciones de que ha dado cuenta el director de Impuestos Internos (DGII), Magín Díaz, la reforma tributaria resulta innecesaria.
Basta con reducir las evasiones para resultados tan auspiciosos como el crecimiento de un 10,8% en las recaudaciones durante el primer semestre de este año con relación a igual periodo de 2017.
Si los números son el resultado de la reforma administrativa y el impulso a la educación tributaria, la DGII no tiene más que fortalecer esos factores para elevar los ingresos tributarios sin necesidad de una odiosa reforma.

