Defensiva
Acorralado por múltiples imputaciones que podrían costarle el cargo, el presidente Donald Trump no solo ha bajado la guardia, sino que ha advertido sobre las consecuencias para los mercados de un juicio político.
La reacción del impetuoso gobernante, a quien parecía no importarle nada, significa que se siente entre las cuerdas tras los señalamientos de su exabogado de que violó la ley de financiación electoral.
La confesión de Michael Cohen da más pistas al fiscal especial Robert Mueller para enjuiciar a Trump por las irregularidades en que habría incurrido durante la campaña electoral.
El magnate acusó a su antiguo abogado de inventar historias para conseguir un trato con los fiscales, pero a seguidas advirtió que los mercados, que han florecido bajo su gestión, se hundirían si lo enjuician por alguna violación de las leyes estadounidenses. Si no está perdido, lo parece.

