La acogida que ha tenido en el sector empresarial la rendición de cuentas de los primeros 100 días del presidente Danilo Medina se traduce en un saludable voto de confianza.
No ha de olvidarse que tanto el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) como la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD) formaron parte de las principales voces contra la reforma auspiciada por Medina para aumentar las recaudaciones.
Además de la ventanilla única y la subasta de los permisos de importación de alimentos es obvio que muchos otros factores, entre los que asoma la sinceridad, han influido en la actitud de los gremios empresariales. La tranquilidad y confianza que generó el gesto del Presidente ha resultado una grata experiencia, al margen de la objeciones de la oposición y de grupos sociales.
Que los empresarios se identifiquen con la pieza contribuye a bajar tensiones y, como afirmó el propio gobernante, a visualizar el futuro con más optimismo. No importa cuán grandes y variadas sean las dificultades u obstáculos.

