Trueno
El empresario Ángel Rondón, principal imputado en el escándalo de los sobornos de Odebrecht para la contratación de obras públicas, detonó un verdadero trueno con la expresión: “¡Ay, si Vasconcelos hablara!”. Rondón, a quien se señala como receptor de los 92 millones de dólares para distribuirlos entre funcionarios y legisladores, aludía a Marco Vasconcelos Cruz, gerente de la constructora en el país. Con la expresión el empresario dejó abierta una interrogante, pues se suponía que en virtud del acuerdo a través del cual se resarce al Estado con 184 millones de dólares la compañía también se comprometía a proporcionar información y pruebas sobre los sobornos que se pagaron. Rondón expresó que si el procurador Jean Alain Rodríguez hubiera interrogado a Vasconcelos Cruz no sabría qué hacer con la verdad sobre el escándalo de los sobornos.

