El fiscal del Distrito Nacional, Alejandro Moscoso Segarra, ha descartado la intervención de manos criminales en la sorpresiva muerte ocurrida el martes en un hospital de uno de los principales implicados en la matanza del 4 de agosto de 2008 en Paya, Baní. Pero en vista de que el presidente Leonel Fernández ordenó una investigación para establecer las reales causas del deceso de José Luis Montás Vargas (El Duro Motors), de 39 años, las autoridades deben, por prudencia, esperar los resultados de la pesquisa. Puede interpretarse que con opiniones a priori como la de Moscoso Segarra se persigue condicionar la investigación en torno a un deceso que ha dado mucho de que hablar. Abogados y familiares alegan que el recluso, quien había sido condenado a 30 años por la muerte de siete colombianos en un supuesto lío de drogas en Paya, murió por negligencia de las autoridades de Najayo. En vista de las contradicciones y conjeturas lo más aconsejable es esperar los resultados de la investigación ordenada por el Presidente sobre la muerte del recluso.

