Reflexión
Al cumplirse mañana el 46 aniversario del horrendo asesinato del periodistaPRIMERA FILA, desde 1975 cada 17 de marzo es una fecha luctuosa, que invita a reflexionar con seriedad sobre la deontología de la profesión. Orlando, director de la revista ¡Ahora! y columnista de El Nacional ejerció un periodismo responsable y ético, al punto de arriesgar su vida con la exposición de sus puntos de vista. Es triste reconocer que ese periodismo ha sido suplantado por intereses espurios que hoy tanto cuestionan este oficio. Orlando fue víctima de una intolerancia que ya no mata físicamente. Lo hace moralmente a través de la corrupción. El 46 aniversario del asesinato del talentoso y aguerrido periodista debe servir siquiera para analizar las condiciones en que se ejerce esta profesión, que muchos consideran está más mercantilizada y menos comprometida con sus fundamentos esenciales.