Tiene razón el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) al advertir a los generadores que la solución a la crisis, incluyendo la cuantiosa deuda, tiene que ser en función de un plan integral.
Demostrado está que en forma aislada la crisis no hará más que agravarse, por más recursos que destine el Gobierno para el subsidio del servicio. Los 300 millones de dólares que se abonarán a la deuda de 700 con los generadores apenas alcanzarán para mantener el servicio durante las navidades.
Después se volverá a lo mismo y de ahí la importancia del compromiso que ha solicitado Rubén Bichara a los generadores para garantizar un servicio estable, confiable y a un buen precio. Bichara ha reiterado la necesidad de un pacto, pero no para fotografías ni poses, sino un acuerdo que pueda ser medible, evaluado y sancionado por la población.
De no ser así a la CDEEE se le hará muy difícil mantener al día sus cuentas. Si no es como lo ha planteado Bichara los generadores deben aclarar el panorama. Se necesita.

