Ahora ha sido el director del Colegio Dominicano de La Salle el que lanzó el grito de alarma sobre el elevado número de estudiantes de sexto y octavo grados, así como de adolescentes que han caído en las garras de las drogas y el alcohol. La clarinada del profesor José Manuel Cueli Melón sobre un mal que tiene que enfrentarse antes que haga metástasis en todo el tejido social, también refleja lo bien abastecido que está el mercado de las drogas que los niños pueden adquirirlas y consumirlas con aparente facilidad. El educador citó un estudio, según el cual, un alarmante 8.4 por ciento de mozalbetes entre 10 y 12 años ingiere drogas y alcohol. Cualesquiera sean las causas, el caso es para que las autoridades y la sociedad se movilicen contra la drogadicción, un mal que por lo visto ataca por cualquier flanco. Cierto es que se tienen que fortalecer los valores para resistir y vencer influencias nefastas, pero también hay que revisar el sistema que hace tan propensos a jovencitos caer en las garras de la drogadicción.

