Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Como mujer, madre de tres hijos y ciudadana la esposa del diputado Julio Romero ha reclamado respeto a quienes cuestionan sus aspiraciones de ocupar una curul en el Congreso en las próximas elecciones. Y la verdad es que la señora Sonya Abreu de Romero merece todo el respeto que ha exigido de sus detractores gratuitos. En aras de su matrimonio de 23 años y la estabilidad de su familia ella ha optado por perdonar el adulterio que admitió su esposo. Se trata de la misma actitud que adoptó la canciller y exprecandidata presidencial estadounidense Hillary Clinton cuando su esposo Bill Clinton tuvo relaciones con una becaria en la Casa Blanca. La señora Abreu de Romero no viola ningún código moral ni legal al aspirar a una diputación en la boleta del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), una organización en la cual ha demostrado que milita desde hace 14 años. Se pueden criticar sus planteamientos políticos o  su oferta electoral, pero no hay derecho al abusivo acoso moral a que ha sido sometida  por salvar su matrimonio y la unidad familiar.

El Nacional

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