Los pronósticos se confirmaron en las elecciones de ayer domingo en España con la aplastante victoria del Partido Popular, incluso con mayoría absoluta. La crisis económica, que ha dejado sin empleo a más de cinco millones de personas, ha sido uno de los principales factores para que Mariano Rajoy amaneciera como presidente electo. La verdad es que, dado los grandes niveles de insatisfacción, sólo un milagro podía propiciar que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) retuviera el poder. Con todo y el gran esfuerzo de su candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba, por frenar la estampida de votantes desencantados del PSOE. La desafortunada gestión del presidente José Luis Rodríguez Zapatero frente a la crisis, la que vino a enfrentar a última hora, también fue clave para la abrumadora victoria de Rajoy y el desastre de los socialistas. Por el discurso, la victoria del Partido Popular plantea múltiples interrogantes para los inmigrantes. En España residen cientos de miles de dominicanos. Pero se trata del gobernante que los querían los españoles.

